
De la caravana de sanación y la vida……
En el comienzo la seña…….. rocas ancestrales y río de vida en Santiago; propuesta y sentir de hermandad; sentimentalismo en ocasiones, propósito de aprendizaje en todo caso……
Autorización Mapuche…… integración de saberes….. y de haceres ….. nuevo mundo, humanidad total ya haciendo, concretando, caminando……..
Las antiguas escuelas, con su magia del compartir en presente, la enseñanza en la vivencia, aroma de Sócrates, de Avicena, del grupo conciente desde la sabiduría de cada cual…….
Acción simultánea ya en el planeta, movimiento imparable, revolución de la conciencia amorosa, libre, plena de sentido……
En todo caso salto a un nuevo mundo como asistentes asombrados, pero al mismo tiempo con todas las posibilidades de originalidad y creación en libertad……..
Jorge Montoya - Colombia
Nos encontramos en la mitad del periplo, nosotros los aventureros en quienes se acrecienta esta enorme sed de recorrer caminos con la inocencia de quien confía completamente en el llamado del corazón.Cada vez me maravillo más de los indescriptibles regalos que instante a instante he recibido, la alegría del compartir con el único móvil de poder servir a través de lo que más me apasiona y es el poder hacerlo de forma impersonal a través de la sanación.
Este es el combustible que ha movido mis pies, que me ha permitido levantarme cada día con la expectativa y el gozo de recibir la lluvia de luz que imprime mi alma de sonrisas, de miradas, de paisajes que nunca imaginé existieran en esta madre tierra, del compartir desde la alegría que nos congrega, nos reúne y nos nutre.
He vivido estos días como solo los niños lo viven y se me ha dado recrear la infancia con todos sus colores. Me he vuelto a sentir una niña cada vez más feliz, me he maravillado de existir.
Cada instante es un portal al que regreso luego de haber recorrido el trayecto de pies cansados que dejo atrás, me renuevo, y me olvido de todo lo que he sido y siento que cada paso me abre a una nueva dimensión hacia donde se que la vida me lleva pidiéndome desde la alegría que mire un nuevo tiempo, el tiempo de continuar sembrando, conteniendo siempre en mi a la humanidad representada hoy en este grupo y en los tantos corazones que me han tocado y me han llenado de huellas de vida llevándolos conmigo eternamente, sintiendo que es cada vez mas claro y despejado el trayecto construido por todos en el sueño del florecimiento de una América que le sonríe al universo y sintiéndome honrada de participar y recrear en mi ser su música y su danza de servicio y de amor.
Adiela Nariño Otero.
En el bus amarillo de la caravana (Pirehueico) por la carretera de Valdivia hacia Pucón.
Domingo, Octubre 8 de 2006 2:30 p.m.

"Hoy día de caravana al lomo de nuestros buses y carros"
Todos los días está mejor......
Llegaremos a Pucón.........,
mañana, nuevos relatos sobre este viaje espectacular
guiados por el corazón.